El Patriarcado daña TAMBIÉN a muchos varones
Un varón que asesina a la madre de sus hijes por una infidelidad o un abandono, que deja huérfanes a niñes sin evaluar lo que eso significa para les peques, es alguien muy dañado por esta cultura, y que es incapaz de amar a sus descendientes.
Es un COBARDE, compulsivo,
primario en sus reacciones, poco racional, peor que un simio (que no asesina
jamás a una hembra).
No es un “loco”,
ni un enfermo.
Es el producto de
un sistema social nocivo, nefasto, que subvalora los derechos de las personas a
decidir sobre sus vidas (en este caso a las mujeres), producto de una cultura
religiosa que todavía enseña que ellas son “vírgenes” o “putas”, y que si
quieren ser libres en su sexualidad, son putas y “culpables”.
Y enseña a los
varones a ser “dueños”.
Estos cobardes peligrosos
asesinan, lastiman, dañan, ni siquiera pueden quererse a sí mismos o hacerse
cargo de sus propias vidas (terminan presos o se suicidan o se vuelven
alcohólicos, como cuentan los viejos tangos).
Pese a eso,
merecen LÁSTIMA.
De veras dan pena,
pobres convencidos de que eso tiene algo que ver con ser “machos”, “hombres” o “fuertes”.
Pobrecitos,
además de bestiales.
Víctimas
inconscientes mal formateadas por un sistema bestial.
Me parece que las
mamás, las primeras educadoras (por biología y muchas veces por tener que hacernos
cargo solas de nuestra cría) también nos estamos equivocando al criarlos.
Sigamos
cambiando.
Enseñemos a nuestros
hijos a ser AUTOSUFICIENTES desde peques, a ser no dependientes, a lavar su
taza, hacer su cama, limpiar lo que ensucian, compartir las tareas domésticas…
Les demos responsabilidades
equivalentes a las de las hijas. Y a ellas, libertades y derechos equivalentes
a los de ellos.
No son ni serán “príncipes”,
no deben ser educados para “amos y señores” (que al final son dependientes del
servilismo de mujeres y/o personas subsumidas y dominadas por violencias varias).
Nuestros hijos son PERSONAS, y tienen derecho a crecer para ser verdaderamente libres en sus capacidades de auto cuidarse y sus elecciones de vida.
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