¿Cuerpa y grupa?
Un espejo del patriarcado Si alguna vez escuchara a un varón o grupo de varones decir, o pedir que se diga, “cabezo” en lugar de “cabeza”, en nombre de una supuesta reivindicación inclusiva, primero me asombraría, luego me daría un ataque de risa, porque pensaría en las dificultades de pensamiento lógico de esos muchachos y de una dificultad para poder advertir categorías analíticas o sentidos válidos en la reivindicación. La modificación idiomática para la inclusión tuvo como base y sentido la manifestación explícita de un sexo que ha sido invisibilizado y subsumido históricamente, el femenino. Luego, como ampliación sanamente evolutiva del mismo proceso, creció hacia la inclusión de todas las identidades de género que haya o pueda haber. Las hembras de la especie, por una cuestión evolutiva, tendemos ser, en general, inclusivas además de cuidadoras. Quienes tenemos capacidad consciente para la percepción de un género somos LAS PERSONAS, los SERES HUMANOS integral...