El “meme” del Dibu y la Violencia Sexual implícita
Se ha viralizado un “meme” de nuestro gran arquero Dibu, nuevo héroe de nuestra Selección, donde sostiene, a modo de pene erecto, un antebrazo con mano, en evidente referencia a la penetración sexual.
He escuchado periodistas asombrados por la reacción de rechazo en otras partes del mundo, y varias defensas a lo “cultural” y a la “cercanía” del futbolista con lo popular.
He mantenido discusiones vía feisbuc, y hasta he recibido insultos y descalificaciones, por señalar la violencia sexual del gesto y relacionarla con otra violencia gráfica, la del dibujo del Obelisco penetrando a la Torre Eiffel, que no por ser un excelente dibujo deja de ser sumamente violento.
Y estas aprobaciones me parecen MUY PREOCUPANTES.
Según ambas imágenes, si gano una competencia (del tipo que sea, puede ser de truco, ta-te-ti, carrera de postas, gimnasia o pingpong) tendría derecho a penetrar sexualmente al vencido, sin necesidad de su consentimiento, es decir SIN CONSENSO. Y si es a un varón, obviamente implica penetración anal.
Lo primero a considerar es el “sin consentimiento”, lo que necesariamente configura, por definición, una violación, un delito grave.
Por otra parte, es interesante mencionar que esto de penetrar a otra persona con el órgano sexual propio sólo puede llevarlo a cabo el macho de la especie. Es lo único que la hembra NO puede hacer, mientras que lo único que el macho no puede hacer, de lo que hace la hembra, es engendrar, parir y dar de mamar. No es nada pequeña la diferencia.
En resumen, las personas que defienden y avalan el famoso meme están justificando y defendiendo, posiblemente sin conciencia de estar haciéndolo, el derecho a la VIOLACIÓN SEXUAL, por parte del vencedor, a quien haya resultado vencido, por el simple hecho de que el macho dominante le ha ganado una competencia, es decir, por el sólo hecho de que el ganador fue más fuerte o más apto en el enfrentamiento.
Si consideramos que la mayoría de las hembras son corporalmente más débiles o expuestas, podemos extender este aval social de la penetración violenta no consensuada a cualquier hembra que no esté en condiciones de defenderse físicamente, es decir, se aceptaría que está “bien” que se las viole por ser más débiles (cosa que históricamente se ha hecho en todas las guerras invasoras tribales e imperialistas, incluso en la actualidad).
Es posible que esta postura sea un resabio muy primitivo, muy tribal, muy relacionado con las luchas territoriales, y que esté manifestando la falta de evolución humana, intelectual y cultural de quienes aún la sostienen.
Pero estamos en un momento histórico de revisión de esas posturas eminentemente machistas, dañinas y abusivas, que son parte de la base de las violencias de género que a diario culminan en muertes por femicidios y travesticidios.
Frases como “la tenés adentro”, “te la puse”, “chupame esta”, “te pongo en cuatro patas” y otras similares van en el mismo sentido, el supuesto derecho a la violación de quien es “inferior” en fuerzas por el que es más fuerte.
Estamos en un momento donde se trabaja social y culturalmente, a nivel global, para extender los derechos a toda la población, tengan la identidad sexual o genérica que sea.
Y desde este punto de vista (el de las violencias asesinas) es que resulta tan preocupante que un buen número de personas “normales” (varones y mujeres), en la mayoría de los casos no agresivas en lo cotidiano, no puedan darse cuenta de que están avalando simbólicamente la Violencia Sexual machista.
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