"ELLES O NOSOTRES”. No son dos “demonios”, sólo PERSONAS
Creo que tiene razón López Murphy: somos “elles o nosotres”.
No ”dos demonios”,
sino dos grupos de personas con miradas inconciliables sobre las dignidades
humanas y las acciones legítimas ante las diferencias.
Revisemos las ACCIONES
históricas, que son DATOS.
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Muerte
de Mariano Moreno envenenado en el mar
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Fusilamiento
de Dorrego
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Asesinatos
de Facundo Quiroga y el Chacho Peñaloza
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Muerte
de Güemes
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Exilio
de San Martín
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Campaña
genocida de Roca
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Traición
sistemática de los tratados con los indios (y sus muertes)
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Exigencia
de orejas y luego de cueros cabelludos de indios a cambio de tierras tomadas
(el tatarabuelo de Martínez de Hoz)
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Asesinato
en el Senado de la Nación
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Fusilamiento
de cientos de peones en la Patagonia (“La Patagonia Trágica”, los Braun entre
otros)
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Derrocamiento
de Irigoyen
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“Viva
el cáncer”
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Derrocamiento
de Perón
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Fusilamientos
de obreros en Morón
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Cárcel
y torturas a dirigentes sindicales como Agustín Tosco
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Secuestrades,
Torturades, Desaparecides, Asesinades, “Vuelos de la Muerte”, Bebés robades
(¿importa si son 30 Mil, 8MIL o 5MIL? ¿Sería menos grave si fueran MIL?
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Muertos
de diciembre del 2001
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Kosteki
y Santillán
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Julio
López
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Maestro
Carlos Fuentealba
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Santiago
Maldonado y Rafael Nahuel
(…)
La lista es muy
incompleta. Habrá memorioses que puedan ampliarla.
Todas estas
acciones violentas y mortales vienen del mismo lado. El de “elles”, el de López
Murphy, Pando, Macri, Bullrich y Cía.
Del lado nuestro
tenemos algunas acciones de grupos guerrilleros (aislados y clandestinos), en
los ’70, en el marco de una DICTADURA Cívico-Militar-Eclesiástica, lo que hace
válido el principio constitucional de “Defensa de la Patria”. Lo mismo, además
de ser perseguidos y asesinados (por ejemplo, el grupito de pibes del ERP “barridos”
con el internacionalmente prohibido Napalm en Tucumán, o la Masacre de Trelew),
quienes sobrevivieron fueron juzgades.
Hoy, en estos últimos
20 años, podemos recordar aquella grabación de pilotos aéreos pidiendo muerte
para “la yegua”, Mirtha diciendo que el ataúd de Néstor estaba vacío, las
bolsas mortuorias en las rejas, las imágenes de guillotinas y horcas, el avance
sobre su casa en el Sur, el apedreo de la ventana de su oficina en el Senado, los
permanentes discursos de periodistas autodenominados “independientes” hablando todo
el tiempo (SIN prueba alguna) de “la chorra”, la corrupta, la frustrada, la “vieja
sola y neurótica”, la “mala”, la que merecería la Pena de Muerte (que no existe
en nuestro país y que iría en contra de los tratados internacionales que tenemos),
la Canosa y la Granata, los caceroleos reiterados con gritos y puteadas muy groseras
y pedidos de muerte y/o reivindicación de los genocidas…
Es cierto, somos “elles
o nosotres”.
Porque quieren
MUERTE, EXTERMINIO y DESAPARICIÓN, mientras nosotres queremos respeto de las
leyes, diálogo, convivencia, democracia real con equidad social.
Todo eso que
siempre sostuvimos y que reforzamos con la experiencia de nuestras Madres y
Abuelas de Plaza de Mayo, que tuvieron logros que cambiaron nuestra visión del
mundo y de las posibilidades existentes (como derogación de las Leyes de Obediencia
Debida y Punto Final, juicios a los Genocidas, obtención del ADN para la
identidad… y el valor de la Resistencia Pacífica y la perseverancia).
Nosotres NO
ODIAMOS.
Tal vez sea hora
de volver a leer “Los Profetas del Odio”, del viejo Jauretche.
Hoy, ante el
irreversible e innegable intento de asesinato, que muestra sin tapujos estas
diferencias de acción e intención ¿qué vamos a hacer? ¿cómo defendernos de
tanto odio?
No tengo
respuestas.
Tengo temor por
la VIDA.
La nuestra y la
de elles.
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